¿Quiénes somos?
Un legado de más de 100 años de tradición y calidad
La historia de Panificadora Popular comienza a principios del siglo XX, en el año 1900, cuando el bisabuelo de la familia, cuyo nombre permanece en el corazón de la tradición, decide abrir su primer horno de pan en el caserón de un pequeño pueblo de Getafe. En un contexto de incertidumbre social y política, este humilde negocio comenzó a abastecer a la comunidad local con pan de calidad, en un tiempo en que el acceso al alimento era una necesidad vital.
El destino de la familia da un giro trágico en 1936, cuando el bisabuelo y su hijo, el abuelo, pierden la vida en la Guerra Civil Española. El horno, testigo de tantas generaciones de panaderos, es destruido en el conflicto. A pesar de este duro golpe, la familia se rehace, y se traslada a Chinchón durante los años más difíciles de la guerra. En 1939, con el fin del conflicto, la familia regresa a Getafe, y la abuela Gregoria, viuda y al frente del negocio, reconstruye el horno y vuelve a poner en marcha el negocio. En estos primeros años, los clientes eran amigos, familiares y vecinos, y el pan de hogaza, tan característico, era el protagonista de la oferta.
Durante las siguientes décadas, de 1940 a 1975, la familia expande su presencia, con entre 10 y 12 locales comerciales en Getafe, dedicados principalmente a la venta de pan, huevos, bollería y leche, los cuales también se distribuían a Madrid. Esta etapa marca el crecimiento de una empresa que, a pesar de los desafíos, mantuvo siempre su esencia de cercanía con el cliente y la calidad artesanal.
A medida que el país vivía un periodo de crecimiento económico tras la guerra, la necesidad de incrementar la capacidad de producción se hacía evidente. En 1975, la familia da un paso crucial, mudándose de su horno tradicional en el pueblo a una nueva planta en el Polígono Los Ángeles de Getafe, una fábrica industrial de 3,500 m². En este nuevo espacio, dejan atrás el horno giratorio y adoptan la tecnología de horno túnel. Es también en este momento cuando la empresa se constituye como una sociedad conformada por Pablo Martín y Balbino Luis Martín, y se renombra a Panificadora Popular, un nombre que representa la misión de seguir brindando pan a todos, sin importar su estatus o condición social.
En 1985, con la incorporación de la cuarta generación de la familia al negocio, la empresa cierra varias de sus tiendas comerciales, adaptándose a los cambios del mercado y buscando una gestión más eficiente. A comienzos de la década de los 90, en respuesta a la creciente demanda de productos más adaptados a los nuevos estilos de vida, la empresa incorpora una línea de producción de pan de molde, capturando una nueva oportunidad de mercado.
A mediados de los 90, José Luis y Ángel Martín adquieren el 100% de la compañía y llevan a cabo una reestructuración interna que refuerza su capacidad operativa. Para finales del siglo, la empresa se adelanta a los cambios del mercado adquiriendo un terreno para la creación de Tradipan, un nuevo proyecto orientado a la fabricación de panes de larga duración, adaptándose a las tendencias y necesidades del sector.
A lo largo de los años 2000 a 2005, Panificadora Popular se enfrenta a la transformación de un mercado que demanda productos más innovadores y específicos. La empresa invierte fuertemente en investigación y desarrollo (I+D) para diversificar su oferta y mejorar sus procesos. En 2009, Ángel Martín asume la dirección general y lleva a cabo una de las decisiones más importantes de la empresa: iniciar la producción de pan precocido en sus cinco líneas de producción.
Entre 2010 y 2020, la empresa da un gran paso hacia la modernización con una inversión considerable en la planta de producción, adaptándose completamente al mercado del pan precocido. Inicia también su expansión a nivel nacional, llegando a ciudades como Valencia, Barcelona, Murcia, Málaga y Santander. Además, en 2015, la empresa obtiene la Certificación IFS, que le abre las puertas de nuevos mercados y fortalece su posición en el sector.
A pesar de los retos globales, como la pandemia del Covid-19 y la subida de precios de algunos servicios, Panificadora Popular se mantiene firme. En 2023, la compañía celebra un año récord con una facturación de 12 millones de euros anuales, consolidando su presencia en el mercado. En 2024, el Grupo MIA FOODS adquiere la empresa, reafirmando el compromiso con la calidad, la innovación y el crecimiento. Con 65 colaboradores y más de 50 productos diferentes, la empresa continúa expandiendo su planta de 3,500 m², incorporando 2,400 m² adicionales para cámaras de congelación, logística y oficinas, y mostrando su visión a largo plazo.
Hoy, Panificadora Popular no es solo una empresa familiar de más de 100 años, sino un referente en la producción de pan y productos de panadería, siempre fiel a su legado de calidad y cercanía con sus clientes. Gracias a su resistencia y capacidad de adaptación, sigue ofreciendo a todos sus consumidores productos deliciosos, innovadores y, sobre todo, con el sabor de una tradición que perdura.
Historia
Somos panaderos
Valores
Nuestros valores tradicionales
Innovación
Innovamos permanentemente bajo un proceso de mejora continua.
Personas
Trabajamos en equipo buscando el bienestar y desarrollo de las personas.
Compromiso
Actuamos bajo una estricta ética y responsabilidad social.
Calidad
Compromiso de máxima calidad de nuestros productos y servicios.